El secreto para vivir en el presente

Maite Bayona LoveSmileLive

  

Hoy  quiero contarte un secreto. El secreto de por qué nos cuesta tanto vivir en el presente. Hay que vivir en el ahora, oímos todo el tiempo, pero seguimos sin saber cómo hacerlo.

Déjame explicarte primero cómo vivimos:  la vida normal de casi cualquier persona transcurre en el olvido de sí mismo, seguimos a cada uno de los pensamientos que tenemos y nos identificamos con las emociones que éstos nos producen, descuidando de esta manera las cosas y personas que tenemos delante de nosotros. Al seguir a un pensamiento sucede que entramos en el sueño de la mente.

Dentro de este sueño el primer objeto de olvido es nuestro cuerpo. Esta es también la forma en la que nos separamos de la vida, el cuerpo se queda en el presente y nosotros nos vamos al pasado o al futuro. La vida solo puede sentirse en el presente y desde nuestro cuerpo físico. Gracias a él tenemos todas las sensaciones, desde una sensación agradable o desagradable hasta sentir el éxtasis total. Pero los pensamientos nos desconectan de las sensaciones corporales, dejamos de notarlas y de sentirnos conectados con la energía vital que lo mueve todo.

En principio todo lo que necesitamos para reconectarnos con esa sensación de vitalidad es ser conscientes de nuestra respiración. Una atención atenta a la respiración nos conecta a las cosas que están ahora a nuestro alrededor, a todo aquello que puede nutrirnos y sanarnos, como la sensación misma de respirar.

Sin embargo, cuando nuestra cabeza se va a otros lugares y a otros momentos el efecto es sentir un vacío en nuestro interior porque de hecho es nuestra energía la que se ha ido a otro lugar del pasado o del futuro. En ese momento empezamos a anhelar y a esperar que suceda algo que nos vuelva a llenar y nos distraiga de esa sensación; pero esto solo sucederá si corregimos el error que nos provocó sentir un vacío, es decir si traemos de vuelta nuestra energía desde el pasado o el futuro al momento presente.

La atención a la respiración es lo que hace posible este regreso al momento presente, lo que nos devuelve a la sensación de estar vivos y lo que hace también que podamos percibir los elementos de nuestro entorno que contienen vida: nuestro cuerpo, el cielo, el sol, la tierra, el aire, la vegetación, las otras personas y todas las pequeñas cosas aparentemente sin importancia que forman parte de nuestra vida cotidiana. La atención a la respiración nos libera de forma instantánea del contenido de nuestra mente, de las historias pasadas y futuras que nos alejan de estar aquí ahora.

Al cobrar conciencia de nuestra respiración se hace un silencio dentro de nosotros y aparece una sensación de espaciosidad que nos devuelve una sensación de poder y plenitud y que nos conecta con la belleza de lo imperfecto y con el silencio de dejar de pensar.

Pero no solo la respiración es el puente hacia la vida, puede servirnos cualquier verbo de la A la Z: caminar, comer, escuchar, reír, fregar, barrer, coser, cantar, bailar… y así hasta acabar todo el diccionario. Todo absolutamente se convierte en parte del despertar cuando logramos frenar la dispersión mental a través de la conciencia plena. Ese es el milagro del Mindfulness  del que hablaba Thich Nhat Hanh.

El simple hecho de poner la atención deliberada en una sola cosa nos llena de un silencio que nos permite apreciar nuestro entorno, a nuestros semejantes y a nuestra propia persona.

El secreto que quería contaros es que no hay secreto, la meta es el camino. La vida te esperará hasta que estés preparado para rendirte a ella, a que te des cuenta de que no hay más que este momento. A que te canses de vivir en tus dramas y renuncies a ellos. A que dejes de buscar en otros lugares la vida que tienes delante.

El gran secreto es que no hay secreto ni camino. Puedes hacerlo, sentirlo y tenerlo todo ahora mismo. Puedes ser vida ahora si eliges ser consciente de este momento.

Como diría Thich Nhat Hanh, inhala y date cuenta de que tu cuerpo está vivo, exhala y sonríe a la vida.

Te dejo con mi primer consejo LoveSmileLive / AmaSonríeVive:

mbayona

logo-web

6 comentarios
    • Maite Bayona
      Maite Bayona Dice:

      Gracias Martha, nuestra mente tiene demasiado poder y está descontrolada, por eso es cada vez más difícil. Necesitamos hacer espacios en nuestra vida donde la mente no esté… Un abrazo!

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *